Después de una hora y media esperando la ambulancia, se ha dado la salida, ya con las piernas mas que frias y el efecto del gel a los pies, un buen apretón al principio para llegar al primer embudo que parecia la cola de la verduleria un martes por la mañana.
A partir de alli, donde he perdido muchisimo tiempo, ya he ido remontando poco a poco hasta terminar avanzando a unos cuantos de mi categoria. La clasificación no me importa mucho, me quedo con las sensaciones a partir de la segunda vuelta, que han sido algo buenas, pero me dejan clarisimo que queda mucho camino por recorrer aún para estar a un nivel medio decente.
Los otros dos compañeros a pie de puerto (no los he visto casi que ni al pié) han tenido suertes dispares, caida y abandono para Alex, con un golpe feo el el dedo, y victoria para Pepone, que se ha dejado hasta los dientes.

Ahora toca volver al trabajo, después de viages como estos uno se puede desmoralizar o motivarse, y a mi me dan ganas de entrenar para almenos llegar a ver la estela de estos purasangres.
Tiempo al tiempo.
