Madre mia, que frio passé ayer, dudo que la temperatura llegara a grados negativos, pero corria un ligero viento que aumentaba la sensación de frío.
En las piernas y tronco se aguantaba bien, los brazos al entrar en calor no se quejaban, pero tenia la cara dormida del frio, los pies congelados y me dolian los dedos del frío. Ni siquiera bebí agua del frio que hacia.
Así que nada, algo mas de una hora para recordar como se lleva una bici de carretera y para casa, espero que domingo en el Perelló no haga tanto frío, ni el siguiente en Mont Roig, que tengo ganas de, como minimo, poder entrenar con sol.


